Cairns, Fort George e Inverness

Nuestro viaje por la mágica Escocia va tocando a su fin. Comenzamos la mañana visitando los Cairns de Clava. Son túmulos funerarios de la Edad de Bronce que se encuentran en las afueras del pueblo de Clava. Yo debo ser la persona menos mística del planeta, pero os aseguro que ahí había una energía particular. Me recordaba al círculo de piedras de la película Brave, o al de la serie Outlander. Ir temprano, cuando hay pocos turistas, y aún está todo mojado por el rocío de la noche hace que sea aún más mágico.

Aprovechando el Explorer Pass decidimos visitar Fort George, esta es una construcción militar que se edificó después del levantamiento jacobita de 1745 para controlar la zona. Se encuentra cerca del pueblo de Ardersier y aún sigue en activo.

Yo que soy una fanática del orden me siento como en casa cuando visito este tipo de construcciones: todo cuadradito, bien organizado… Es un auténtico placer visual. Además de sus calles rectas y sus edificios armoniosos, Fort George es la sede del Museo del Regimiento de las Hihglands donde se explica como se formó este regimiento y su trayectoria a lo largo de la historia. Mi parte favorita fueron las cartas escritas por los propios soldados que se conservan en un archivador para poder leerlas.

Todo el espacio está cubierto de césped y los muros exteriores dan directamente al mar. De hecho, hay un cartel que dice que se pueden ver delfines, aunque nosotros por más que llevábamos prismáticos y el teleobjetivo de la cámara no vimos ninguno. El fuerte cuenta con una capilla de uso castrense y con una pequeña cafetería donde comimos realmente bien. Tenían un menú infantil estupendo con un sandwich, zumo, una cajita con pasas, un muffin, un yogurt y cosas para colorear. Yo me tomé una sopa calentita que sabía gloria bendita.

Volvimos de nuevo a Inverness, la capital de las Highlands, que se parece más a un pueblo grande que a una ciudad pequeña. Visitamos la catedral, que tampoco es gran cosa comparada con otras que hemos ido encontrando en nuestros viajes. Una de las cosas que nos llamó la atención es que en el río Ness se pueden pescar salmones. De hecho, unas semanas después había un campeonato de pesca de salmón, nos hubiera encantado verlo porque parece algo “muy escocés”.

El centro de la ciudad está plagado de tiendas de recuerdos donde puedes comprar desde mantas de tartan hasta imanes de Nessie. Hay que abstraerse un poco para no dejarse atrapar por la vorágine consumista de este tipo de tiendas. Y lo mejor para evadirse es visitar Leakey’s Bookshop, una tienda de libros de segunda mano instalada en una iglesia desacralizada. Entrar en ella es como visitar uno de los escenarios de Harry Potter. SI te gustan los libros, Leakey’s es parada obligatoria.

No se puede abandonar Inverness sin visitar su castillo, una construcción de piedra roja en lo alto de la colina que domina la ciudad. En su momento sirvió también como cárcel y ahora son las oficinas del gobierno local. En los meses de verano se puede pasear por los jardines y también por el interior que tiene una exposición sobre la historia de la zona.

10

 

Y recuerda que puedes acceder a todo nuestro viaje desde esta entrada.

Escocia con niños

Anuncios

One Comment on “Cairns, Fort George e Inverness

  1. Pingback: Escocia con niños – Cosas que nadie me dijo antes de ser madre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: