La copa menstrual

Lo reconozco, nunca he sido demasiado amiga de los tampones. La idea de introducirme algo cuya composición no conozco en un sitio tan íntimo no me ha seducido nunca, así que siempre he relegado su uso a casos muy puntuales. Además, cuando leí la historia de Lauren Wasser, la modelo que perdió una pierna por culpa de un Síndrome de Shock Tóxico por el uso de tampones, ya no me quedó ninguna duda de que no quería seguir utilizándolos.

Y entonces llegó a mi vida la Copa Menstrual. La primera vez que oí hablar de ella fue gracias a la web de Crianza Natural, pero yo no estaba en el momento justo de mi vida para utilizarla. Quiero decir, que cuando me enteré de la existencia de ese artilugio que te tenías que introducir plegándolo como si de un origami se tratara pensé que eso era demasiado hippy para mí. Pero si algo tiene el tiempo es que nos hace mas sabios y el año pasado una compañera de trabajo volvió a hablar de la copa menstrual y despertó de nuevo mi curiosidad. Al mismo tiempo, la fisio que se ocupó de la recuperación de mi suelo pélvico tras el nacimiento de Fernando también me la recomendó, y me dije “ahora sí que me apetece probarla”.

Ventajas-de-la-copa-menstrual

Una copa menstrual es como su propio nombe indica una copa fabricada en silicona hipoalergénica, que no contiene látex, tintes, bifesnol A ni ortos productos dañinos para la salud. Se introduce doblándola por la mitad y puedes guardarla hasta 8 horas. Hay varias marcas, pero yo me decanté por Moon Cup, que se puede comprar en su web por unos 30 euros. Yo me dije “la pruebo, y si no es para mí, pues tampoco me ha costado una fortuna”

Hace ya un año que la tengo y sólo puedo decir maravillas. Para empezar, el precio de compra ya está amortizado, y ahora cada mes que la uso me ahorro dinero. Es de muy fácil utilización, no notas que la llevas, es practiquísima cuando viajas… En fin, yo sólo puedo decir cosas buenas. Reconozco que el primer día tuve algunos escapes porque aún no le tenía cogido el truco al invento, pero con un salvaslip asunto resuelto. Ahora ya no me imagino volviendo a usar compresas o tampones, ya no la cambio por nada.

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Una de las cosas que me sorprenden es que no hay publicidad de estos productos, realmente se conoce por el boca a boca. También me gusta la arte “ecológica” ya que no se generan residuos dañinos con el medio ambiente. Y del ahorro económico también es importante hablar, y es que una copa puede durar unos 5 años y cuesta tan sólo 30 euros. Calcula cuanto te gastas en compresas al año y multiplícalo por 5, seguro que sale más de 30…

Unas estudiantes de Lille (Francia) repartieron copas menstruales entre las indigentes de la ciudad para evitarles tener que ir a pedir compresas a las asociaciones. Cuando al cabo de tres meses volvieron a reunirse con las personas sin recursos éstas mujeres les dijeron que la copa les había cambiado la vida y les había devuelto parte de su dignidad.

Yo no lo dudo y se la recomiendo a todo el mundo. Es cuestión de probar, pero de verdad que una vez que te acostumbras no vuelves a las compresas. ¿Habéis usado ya la copa menstrual? ¿Cuáles son vuestras impresiones?

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