A la caza del huevo de Pascua

Una de las cosas que seguramente no sabéis de Francia es que aquí para las vacaciones de febrero y de Pascua no cogen todos lo sniños las vacaciones al mismo tiempo. El país está dividido en 3 zonas (Zonas A, B y C), esto se hace así para evitar los atascos, aunque las malas lenguas dicen que es para que los hosteleros tengan una temporada más larga… Sea por lo que fuere el caso es que a partir del lunes de Pascua (lunes de Monas en España) Rafael estaba de vacaciones.

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Cuando yo era pequeña las vacaciones de Semana Santa eran sinónimo de procesiones, de ver salir al San Juan del Cuartel de Artillería, de cantarle la Salve Cartagenera a las Vírgenes cuando se recogían en la Iglesia de Santa María, de comer sepulcros y de pedirle caramelos a los nazarenos. En Lyon no se estila nada de eso, sin embargo sí que se celebra el lunes de Pascua con la tradicional búsqueda de huevos. Como dice el refrán “allá donde fueres haz lo que vieres” y como yo no necesito muchas excusas para comer chocolate nos hemos apuntado a esta tradición.

Se dice que esta tradición tiene su origen en el hecho de que las aves vuelven en primavera tras la migración hivernal y ya se pueden comer huevos de nuevo. El conejo de Pascua simbolizaría la fertilidad que viene de la mano de la primavera. Con el tiempo empezaron a decorarse los huevos y a intercambiarlos entre familaires y amigos. Y más tarde se cambiaron por huevos de chocolate que se esconden para que los más pequeños de la casa los encuentren. Nosotros hemos puesto huevos en el jardín y Rafael y Fernando tuvieron que buscarlos. Se lo pasaron pipa y nosotros aún más.

Al día siguiente fuimos al Parque de los Pájaros de Villars-les-Dombes. Allí tienen todos los años una búsqueda de huevos de Pascua donde los niños tienen que encontrar huevos de 4 colores que están repartidos por todo el parque y al final de la visita se cambian por chocolates. Lo mejor del parque, o al menos lo que más le gusta a nuestros hijos, es darle de comer a los loritos. Tienen unos colores espectaculares y son simpatiquísimos.

Subimos a la torre de observación y por supuesto nos quedamos varios minutos viendo a los pingüinos en su pecera que son divertidísimos. Como hemos ido en primavera había varios pavos reales que estaban preciosos mostrando sus colores para ver si alguna “pava” caía rendida a sus encantos.

Pasamos muy bien día, y el aliciente de buscar los huevos para llevarse la recompensa les encantó a los peques. Supongo que como todo en este mundo globalizado los huevos de Pascua no tardaran en llegar a España. Aunque veo más raro que la procesión del Silencio llegue a Lyon por mucha globalización que tengamos.

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4 Comments on “A la caza del huevo de Pascua

  1. ¡Da gusto ver las caritas de felicidad de Rafa y Fernando en las fotos! ¡Se nota que se lo pasaron pipa, bueno que os lo pasasteis pipa! Soy muy fan del parc des Oiseaux, siempre organizan actividades para los niños, merece mucho la pena.

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